Santa Lucía de Gordón, el carbón que calentó nuestra infancia

Las imponentes rocas calcáreas, blancas y luminosas, esconden el tesoro de un carbón que calentó las cocinas de los gordoneses durante décadas. Con el carbón los inviernos fueron menos fríos, los cocidos hervían exhalando aromas húmedos de caldo y morcilla por toda la casa y las chimeneas ponían sus hilos humeantes al paisaje.

Santa Lucía se creció apretada entre el Bernesga y los montes, generosa nos abrió los brazos de su telurismo y allá iban y venían muchos de nuestros padres a escarbar en sus entrañas las pesetas que daba el carbón para calentar los garbanzos. Sus calles de pueblo minero arrastraban el polvo negro que subía de los pozos y sus tejados se oscurecían. En invierno, las lluvias y la nieve disimulaban su imagen y la devolvían al paisaje de montaña que le corresponde. Luego, el río extendía aguas abajo la memoria de un sacrificio de truchas que no entendían nada de carbones. Hasta que la empresa minera empezó a mirar hacia otros métodos de lavado y poco a poco el agua volvía a pasar limpia por debajo de los ojos de los puentes. Sigue leyendo

Las dos doncellas.- Miguel de Cervantes Saavedra

Las dos doncellas
Novelas ejemplares

mujer-1dos-doncellas-2Miguel de Cervantes Saavedra

Los enredos, accidentes y casualidades se suceden en esta novela ejemplar con una historia de amor y celos, pero –sobre todo- de honor. Y todo se resuelve, finalmente, en matrimonio y duelo de caballeros.

El argumento de “Las dos doncellas” desarrolla las andanzas, incidentes y vicisitudes de dos muy jóvenes y hermosas damas a las que prometió matrimonio un mismo joven, apasionado y apuesto caballero; la una, enamorada y con la promesa escrita y firmada de ser desposada; la otra, además de enamorada, tomada por esposa en el lecho y con el compromiso de hacerlo ante el altar.

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La primera salida de don Quijote de La Mancha

Primera salida de don Quijote

Toda la primera parte del Quijote fue escrita y publicada por Miguel de Cervantes Saavedra dividida en cuatro partes con sus correspondientes capítulos: del 1 al 8, del 9 al 14, del 15 al 27 y del 28 al 52. Tras la publicación de la segunda parte, un tiempo después de haber aparecido la apócrifa de Avellaneda, esas cuatro partes se considerarán una sola, y la segunda parte aparecerá sin otras divisiones que las correspondientes a los capítulos.

De lo que pudo o no pudo significar esa primera división ya se han hecho conjeturas y elaborado distintas hipótesis. Son notables las de Dominique Aubier (Don Quijote, profeta y cabalista.- Ed. Obelisco.- Barcelona, 1981) en su interpretación esotérica del Quijote en el que ve referencias claras al judaísmo concibiendo la novela como el “libro de la revelación”, una reinterpretación del Zohár de Moisés de León, y la voluntad de restablecer los verdaderos valores del conocimiento a la luz del libro mencionado. Llegará a la conclusión de entender como intencionalidad primera del Quijote la unión de las tres grandes religiones, judía, cristiana y musulmana De ahí que, en esta misma línea, interprete el significado de la aventura de los molinos de viento y la del vizcaíno (I, VIII).

Pero refiriéndonos al propósito que nos ocupa de esta primera salida de don Quijote, quiero manifestar con claridad que toda especulación sobre el texto literario de Cervantes no pasa de puro juego y entretenimiento de una lectura espectacular como es el Quijote. Miguel de Cervantes era escritor; no fue historiador, ni rabino, ni ideólogo, ni fanático religioso de ninguna religión. Como escritor no podía dejar de reflejar sus pensamientos y preocupaciones, los pensamientos de los demás y el estado de las cosas de su mundo y su época. Tratar de elucubrar sobre su obra más allá de estos límites no tendría sentido. Hablar de Cervantes y su obra, jugar con su realidad literaria, sólo puede tomarse como una manera de rendirle homenaje. Por eso, y porque como escritor lo que prima en Cervantes es lo literario, encontraremos incongruencias y contradicciones si lo tomamos al pie de la letra; pero la magia de la literatura y la habilidad especial de Cervantes es hacernos olvidar, ignorar o pasar desapercibidas esas incongruencias para hacer creíble y real su historia. Sigue leyendo

Las gallinas del Licenciado.- José Jiménez Lozano

libroLas gallinas del Licenciado
José Jiménez Lozano
Ed. Seix Barral .- Colección Biblioteca Breve (2005)

Con una naturalidad transida de ironía, y estilo y modo de decir muy cervantinos y del siglo de Cervantes, nos encontramos con unas gallinas turcas convertidas en protagonistas, como signo de distinción, exotismo y rareza, motivo de especulaciones sobre su naturaleza o propio ser mismo del ser gallinas y facultades, tales si hablan o no hablan y si lo hacen en griego o español, sus inclinaciones religiosas e, incluso, políticas, y en cuánto todo ello afectaría a su posesión, disfrute y uso, más allá del gastronómico para el que no pueden hallarse más que ventajas y beneficios saludables. Del final de la primera gallina constantinopolitana, con nombre propio y sultanesca, Basilisa, darán buena cuenta la necesidad y la voluntad de una de las protagonistas de la novela, la jovencísima mujer de Cervantes, Catalina, del lugar de Esquivias.

Porque lo que José Jiménez Lozano nos cuenta que mandó escribir el barbero amigo yJosé Jiménez Lozano del pueblo del Licenciado, y del mismo don Quijote, conocido como Quijada antes de ser puesto en la novela por Cervantes, es la vida del propio Miguel de Cervantes en Esquivias, tras su matrimonio con Catalina, y fuera de Esquivias, con la forma de hablar o cacareo de fondo de las gallinas. Sigue leyendo

Los justos.- Albert Camus

los-justos-los-poseidos-albert-camusLos justos
Albert Camus

Editorial Losada, S.A.-Buenos Aires, 1976
Colección Biblioteca clásica y contemporánea
Traducción de Aurora Bernárdez y Bernardo de la Torre
(Otros títulos del mismo libro: Los poseídos)

Siendo a la sazón muy joven y entusiasta de muchas cosas, entre ellas el teatro, participé como actor en esta obra con Experimental Grutélipo de León del que formé parte inicialmente y para el que se me ocurrió el nombre, raro entonces y que sonaba a medicamento (luego ya menos al suprimir lo de Experimental) y que se correspondía con el acrónimo de Grupo de Teatro Libre y Popular. Pues bien, en el reparto me cayó en suerte el papel de Kaliayev, el Poeta, con el que me identificaba bastante. La obra teatral de Albert Camus, el Premio Nobel hijo de padre francés y madre española, nacido en Argelia, nos presenta a una célula terrorista de izquierdas integrada en un partido socialista revolucionario que pretendía acabar con la dictadura zarista y alcanzar la liberación del pueblo ruso. A la violencia y la represión del sistema autocrático, la organización revolucionaria respondía con la violencia de las bombas, escogiendo a las cabezas más visibles de entre los representantes del despotismo y la corte imperialista. Grand_Duke_Sergei_04_CarriageLa obra, basada en un hecho histórico, está centrada en  el atentado contra el Gran Duque Sergio que se llevó a cabo en las inmediaciones del Kremlin (1905), en Moscú, mediante una bomba arrojada al carruaje en el que el hijo del zar se dirigía al teatro. La justificación de esta práctica del terror se fundamentaba en la teórica aspiración de conseguir un bien mayor para todo el pueblo ruso.

Pero no es todo como parece. El comando encargado de preparar el atentado con bomba para acabar con la vida del Gran Duque está compuesto por jóvenes; unos, idealistas que buscan la liberación sin renunciar a los bienes de la vida y el amor; y otros, más impelidos por motivaciones que convierten el acto de justicia en un acto de venganza determinado por el odio. La aparición de las contradicciones en el seno de la célula terrorista no se hará esperar.

En esta obra de mucho diálogo, sólida y bien construida con un lenguaje directo y coloquial, se aprecia lacamus 1 reflexión honda y honesta sobre la violencia, el terror y los actos revolucionarios, de un hombre  como Camus, de ideología izquierdista, conocedor y admirador del movimiento anarquista español y la C.N.T., y lo hace sin concesiones para plantear de forma descarnada los límites de la violencia y su justificación. Sigue leyendo

Los Persas.- Esquilo

p1220616Los Persas
Esquilo

Planeta de Agostini, 1996
Colección Los Clásico de Grecia y Roma
Traducción y notas de Bernardo Perea Morales
(Otros títulos del mismo libro: Los siete contra Tebas; Las suplicantes; Prometeo encadenado)

Supongo que Los Persas puede leerse o verse sujeto a las circunstancias históricas del momento con mayor o menor preocupación  por el tema que trata, con más o menos curiosidad por la manera de armar el entramado teatral clásico con un interés, más grande o menos grande, por los versos y el estilo literario de la obra. Pero, si la tragedia de Esquilo no pierde actualidad y no puede reducirse a lo simplemente anecdótico o curioso, es porque plantea de manera poéticamente descarnada la realidad del poder de los imperios y las consecuencias siempre trágicas de la guerra, por encima de la gloria.

ESQUILOEl escritor clásico griego retrata el resultado de un conflicto histórico entre el poderoso imperio persa y las ciudades estado griegas. Una guerra en la que él mismo tomó parte personalmente en la batalla crucial de Salamina. Pero no lo hace con espíritu crítico ni histórico. Su tragedia se convierte en un canto a la inteligencia y coraje griegos ante un ejército muy superior en número y bien entrenado para el combate, como era el persa. La exaltación del valor y astucia del ejército griego, pese a renunciar al espíritu crítico, no deja de revelarnos los aspectos más dramáticos y las consecuencias devastadoras, en lo humano y en la economía, de las guerras.

Abundan en el texto de Esquilo, magníficamente traducido y anotado para esta edición, figuras y tropos como la metonimia, la polisemia, el sinécdoque o la antonomasia. El tono épico inflama los versículos de la pieza teatral, y los dioses mezclan sus designios con el destino de los hombres.

Pero hay algo más. Con gran perspicacia e ingenio, Esquilo, para hacer más grande la victoria griega, hace grandes a sus enemigos, los persas. Serán los persas quienes nos cuenten el dolor de su derrota, el estupor de Jerjes ante tamaña debacle, y serán los persas quienes se desgarren con los gritos que anuncian la devastación y el abismo de sus desgracias. Sigue leyendo

Prometeo encadenado.- Esquilo

Prometeo encadenado
Esquilo

Planeta de Agostini, 1996
Colección Los Clásico de Grecia y Roma
Traducción y notas de Bernardo Perea Morales
(Otros títulos del mismo libro: Los siete contra Tebas; Las suplicantes; Los Persas)

Prometeo encadenado a la rocaCuando con pocos años se me ocurrió pintar el tema de “Prometeo encadenado”, copiando la imagen a color de un dibujo de cómic, no sabía que –aparte del infructuoso éxito con el cuadro- estaba volcando mi atención temprana en el tema del sentido trágico de la existencia humana.

Han pasado los años, muchos, y Prometeo sigue encadenado a la espera de una liberación que llegará –nos advierte Esquilo- con la caída de la tiranía. Continúa la humanidad entera presa de sus peores y más trágicas obsesiones de dominio y poder sin que la destrucción y la muerte de quienes puedan o no representar un obstáculo para conseguirlo importe demasiado. O nada. No hay escrúpulos para disponer de la vida de los demás despreciando su valor ante la ambición patológica del poder.

La tragedia de Esquilo es un alegato contra la tiranía. En su obra nos la presenta en el mundo de los dioses inmortales, pero sujetos al sufrimiento y las luchas por el dominio absoluto que trasladarán al mundo de los humanos, esa especie de vida animal imperfecta y efímera objeto de sus distracciones. Y de unas relaciones carnales que determinarán la aparición de otros seres con características tanto humanas como divinas, semidioses que –en no pocas ocasiones- tomarán la forma animal o parte de su forma en que el dios inmortal las concibió.

mito-de-prometeo-y-pandoraEn el complejo mundo del Olimpo la autoridad se impone y ejerce de manera autocrática y rigurosa. A merced de los caprichos de los dioses, los humanos son solamente juguetes en sus manos, sin que les importe la situación precaria de su existencia. Pero uno de esos dioses, Prometeo (el Previsor), entiende y siente la necesidad de prestarles ayuda. Por razón de justicia o por compasión; tal vez por ambas razones juntas. Y, entre muchas cosas, les regala la luz y el calor del fuego, la chispa de la inteligencia creadora y la base del desarrollo tecnológico. Porque los hombres, en un principio, aunque tenían visión, nada veían, y, a pesar de que oían, no oían nada [ y ] todo lo iban amasando al azar.

No fue una actuación del agrado de Zeus ni del resto de dioses y diosas que pululaban por el Olimpo. Facilitar el progreso y desarrollo de los humanos podía parecer una temeridad. Y Prometeo será castigado a pasar el resto de su vida inmortal atado con fuertes cadenas a una roca expuesta al sol y las inclemencias, y sufrir el ataque y acoso del águila que devoraría eternamente con gran dolor sus entrañas. Sigue leyendo

Tragedia de Numancia.- Miguel de Cervantes Saavedra

Tragedia de Numancia
Miguel de Cervantes Saavedra

Introducción y edición de Florencio Sevilla Arroyo
Teatro Clásico completo.- Editorial Penguin Clásicos.-Barcelona, 2016

La Numancia  de Cervantes está considerada como una de las mejores tragedias del siglo XVI en la que se introdujeron alteraciones tales como la ausencia de coros y la aparición de personajes bajos como protagonistas. Se trata de una tragedia histórica basada en los sucesos del siglo II anterior a nuestra era en los cuales se produjo el exterminio de los arévacos por Escipión tras un largo asedio a la ciudad de Numancia.

Aunque la obra pretende ser histórica, no se desprenderá de las propias vivencias experimentadas por Miguel de Cervantes en la batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571) y su cautiverio en Argel. En cierto modo, Numancia experimenta lo heroico ante los romanos y el cautiverio en el cerco impuesto.

Cervantes hace de Numancia una proyección política al presente histórico que le tocó vivir; pretendió dar legitimidad al futuro imperio español a partir de la actuación imperialista de los romanos en Hispania, lo que –en definitiva- significaba igualar a los españoles y los romanos.

NumanciaParece ser que Miguel de Cervantes se documentó bastante bien leyendo las noticias históricas, buscando en las crónicas y tomando en cuenta las fuentes literarias. Entre las supuestas lecturas estaría la “Historia romana” de Anianno, el “Compendio de las hazañas romanas” de Anneo Floro o la “Crónica General de España” de Ocampo y Morales. Sigue leyendo

Los Reyes.- Julio Cortázar

los-reyes-julio-cortazarLOS REYES- Julio Cortázar

Editorial Sudamericana.- Buenos Aires
Colección Índice Teatro, 1970

Siempre me fascinó esta obra de Julio Cortázar desde que la descubrí un lejano noviembre de 1970 en las librerías de Barcelona. En aquellos meses yo andaba inmerso en el mundo del teatro no profesional y compartía la experiencia de formar parte del grupo teatral Los Cátaros, creado y dirigido  por Alberto Miralles. Todo lo que olía a teatro me atraía con fuerza, y la obra de Julio Cortázar no fue la excepción.

Pero hay más. Y es que no sé muy bien por qué, a diferencia de otras muchas, esta pieza teatral que está formada por un soberbio poema dramático siempre me acompañó hasta hoy día. Tal vez porque se trate de eso, poesía; o al menos sea ésta una de las buenas razones del caso. También por el tratamiento del tema al salirse del esquema clásico del mito en el cual Ariana ama a Teseo y le ayuda para dar muerte al Minotauro, su hermano. Y es que, de manera audaz, Julio Cortázar nos ofrece una mirada profunda a las razones y los sentimientos de los personajes que iluminan el desenlace.  ¿Cómo fue posible que un joven héroe venciese y diese muerte en su propio terreno al fuerte y poderoso hijo de Pasífae, esposa del rey Minos de Creta, y del toro que encarna Poseidón? No serían suficientes la audacia de Teseo ni todo su vigor juvenil para este fin. Los versos del poema trágico de Los Reyes, nos lo revelan. Poema que aparece en forma de prosa, pero que encierra, como apunta Cynthia Gabbay, una alternancia de versos endecasílabos, heptasílabos y alejandrinos que hilan la acción principal del mito griego del Minotauro.

Ariadna -Teseo y el MinotauroAriana ama al Minotauro. El Minotauro ama a su hermana y acepta el estrecho cautiverio del laberinto. Un amor incestuoso puesto en peligro por el héroe griego, el intrépido Teseo, que viene a dar fin al penoso tributo que cada nueve años Atenas debía pagar a Creta con siete jóvenes muchachos y siete hermosas doncellas.

Teseo se enamora de Ariana y ésta le ofrece el ovillo que ha de desenredar para salir del laberinto una vez cumplida su misión de dar muerte al Minotauro. Pero en la obra de Julio Cortázar este hecho cobra un giro inesperado, aunque –siguiendo el mito- se respete el desenlace. Y es que la verdadera intención de Ariana era enviarle un mensaje al Minotauro:

[Narra Ariana] Los ojos de Teseo me miraron con ternura. “Cosa de mujer, tu ovillo; jamás hubiera hallado el retorno sin tu astucia.” Porque todo él es camino de ida. Nada sabe de nocturna espera, del combate saladísimo entre el amor y la libertad […] “Si hablas con él dile que este hilo te lo ha dado Ariana”. Marchó sin más preguntas, seguro de mi soberbia, pronto a satisfacerla. “Si hablas con él dile que este hilo te lo ha dado Ariana…” ¡Minotauro, cabeza de purpúreos relámpagos, ve cómo te lleva la liberación, cómo pone la llave entre las manos que lo harán pedazos! Sigue leyendo

Paseo de febrero

Paseo de febrero por Las Arenas (Vizcaya)
Las Arenas, febrero de 2022

el-gran-bilbao_fa203973_1254x836El sol tibio de febrero se deja sorprender, inocente, por algunas breves ráfagas de viento frío. El cielo luce azul. En la margen derecha de la ría se abre el paseo hacia el puente colgante, puente de Portugalete en las canciones, Puente de Vizcaya o Bizkaiko Zubia en su denominación oficial en euskera. Antes, una barcaza o bote de madera conocido como «el gasolino«, va y viene de una orilla a la otra con su ronquido traqueteante del motor trayendo y llevando a las gentes de domingo que buscan en un lado la animación del entorno de Portugalete en su parte antigua y pegada a la ría, con su plaza y kiosco de la música rodeado de plátanos recién podados, la fachada noble del Ayuntamiento y el remozado hotel; y en el otro lado, las gentes buscan el largo y amplio paseo que se abre en la desembocadura del río Nervión dibujando una extensa curva.

Las aguas reflejan un claro verdor y discurren blandamente apenas rizadas por los golpesgasolino-portugalete-getxo-bote-Portugalete-qué-ver-y-hacer de viento. Ría arriba media docena de canoas reman contra corriente; una trainera desciende pegada al muro del otro extremo. La gente, pasea; algunos, protegidos por las mascarillas que ya forman parte de atuendo diario en estos dos largos años de pandemia. La mayoría, sin embargo, ha decidido prescindir de ellas acogiéndose a las últimas disposiciones oficiales y ante la seguridad que ofrece la poca afluencia de paseantes a esta hora de la mañana. El sol de invierno pone una nota de tranquila alegría al ambiente. El muelle de Churruca se alarga y adentra en el mar señalando a la ría su ruta y separándola de la pequeña playa que flanquea, al otro extremo, el puerto deportivo. Sigue leyendo