De vez en cuando

Buscando comida en los contenedores en mitad de la noche

De vez en cuando

De vez en cuando merece la pena ver llover, caer el frío, reparar en la llegada en medio de la noche de un hombre de apariencia normal, sin paraguas, metiendo la cabeza en los cubos de la basura para buscar comida. Dentro del coche, con la calefacción encendida, el hombre de la calle tiene aún más frío.

Metes la mano en el bolsillo y calculas las monedas sueltas que tienes. No hay nada que llevarse a la boca en los contenedores.

El hombre camina lentamente, ajeno a la lluvia helada y el viento que agita su pelo gris crecido. Se pierde entre las sombras de la calle y las monedas queman en la mano y el hambre en el alma. Ya se ha ido, pero su imagen permanece en la retina de la memoria arropada del frío invernal y el vacío de los contenedores. El motor del coche sigue en marcha y se oye una música intrascendente en la radio.

Luego le cuento a mi hija la escena. –No tienes por qué sentirte mal– me explica –Ese hombre tiene casa y comida. Todo el mundo lo sabe.

Aunque se haya tratado de un pobre loco, yo no lo conocía y las monedas se quedaron en mi mano mientras él se alejó entre la lluvia. Eso no puedo cambiarlo. Sigo sintiéndome mal.

González Alonso

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Margot la remendona.- Historia de una prostituta

MARGOT LA REMENDONA (Historia de una prostituta)

Novela filosófico-erótica.- Una de las más célebres publicaciones libertinas del siglo XVIII francés.

La escribió Fougeret de Montbron y la puso por primera vez en castellano D. Joaquín López Barbadillo.

Akal Editor

Esta reedición de Akal Editor de 1978  es el facsímil de la editada por Joaquín López Barbadillo, que constaba de 50 ejemplares impresos en papel de hilo y 300 ejemplares en papel pluma.

El interés se justifica por la misma rareza de la obra y el momento histórico en que se produce su escritura y publicación. El mismo Joaquín López Barbadillo nos refiere en las Notas sobre esta obra que cierran la novela, las circunstancias de su aparición en Hamburgo en 1750, sus sucesivas reimpresiones y su traducción al español después de la edición en italiano de 1861. En sus palabras, confiesa con orgullo el desafío de darlo a imprenta contando con el agradecimiento de la iniciativa por parte de los catadores de selectos y raros libros.

No se equivocaba en nada D. Joaquín López de Barbadillo, quien junto a ésta, publicó otras como La Academia de las damas (sobre los arcanos del amor y de Venus) escrita en latín por El Maestro Nicolás Chorier, y otra  obra de la que tenemos noticia en esta biblioteca de bitácora y que dio pie a la obra teatral  La escuela de la desobediencia,  con el título de Los Ejercicios de Devoción, escrita en francés por el famoso y libertino Abate de Voisenon de alegre memoria.

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La amarga victoria de Albert Camus a los 50 años de su muerte

Albert Camus

Cumplidos en 2010 los 50 años del nefasto accidente de automóvil en el que perdió la vida el autor de La peste, El extranjero o la obra teatral Los justos, la figura del Premio Nobel (1957) se alza con la crudeza y la claridad de una verdad que nos desnuda de los trágicos errores de la izquierda intelectual heredera de J. Paul Sartre; errores tales como el del papel ignominioso que se asignaba a la violencia revolucionaria. Ya en la precitada obra dramática Los justos se cuestionaba esta actitud enfrentándonos al dilema moral que significaba el asesinato en la actividad subversiva sustentada en el convencimiento de que el fin justifica los medios, o que ante la violencia institucional y la injusticia social ejercidas por los gobiernos, la respuesta debía ser igualmente violenta para restablecer la justicia social y empujar a las clases trabajadoras a la acción para su emancipación. La postura de rechazo de A. Camus será contundentemente más explícita desde las páginas de El primer hombre. Pero la reacción de J.Paul Sartre y sus seguidores ante esta toma de postura, parapetados en los adarves de la formación intelectual y universitaria de la que A. Camus carecía y que obscenamente  le era echado en cara,  fue de un desprecio absoluto por la persona del escritor y la condena de su obra.

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Lisístrata, la Asamblea de las mujeres

Ejemplar de Lisístrata.- AristófanesLisístrata
Aristófanes

Versión y traducción de Pedro Sáenz Almeida
Signatura Ediciones S.L. ISBN 84-95122-74-X
Depósito legal: SE-129-02

Hace poco pude ver en la televisión una película francesa titulada “La fuente de las mujeres” (director: Radu Michaileanu; actrices: Leïla Bekhti y Hafsia Herzi) en la que, para resolver el problema del agua en el pueblo, las mujeres inician una huelga de sexo. Las costumbres ancestrales de la aldea, situada en un lugar indeterminado del norte de África, mandaban realizar los trabajos más duros a las mujeres, incluido el de ir a buscar el agua a una fuente ubicada a varios kilómetros en la ladera de un monte. Los hombres, mientras tanto, pasan el tiempo reunidos en la taberna. Otras costumbres vigentes, como la obligada sumisión de las mujeres al padre y al marido, lo que incluye aceptar los casamientos impuestos, empiezan a resquebrajarse con la huelga de las mujeres. Película tierna, dramáticamente actual, seria e incómoda para las sociedades patriarcales, que apunta con acierto a los problemas derivados de las desigualdades entre mujeres y hombres. Una hermosa y eficaz película reivindicativa para acabar con las injusticias derivadas de la desigualdad.

Aristófanes, en el siglo IV antes de Cristo, hace ahora 2.429 años, estrenaba en Atenas “Lisístrata”, también conocida como “La Asamblea de las mujeres”, en el año 411 a.C. en plena guerra del Peloponeso que enfrentó a las ciudades griegas. Como en la película, las mujeres griegas reunidas en Asamblea deciden llevar a cabo una huelga de sexo para detener la guerra. Para ello, además, tomarán la Acrópolis y controlarán las arcas del tesoro de Atenas, impidiendo que los hombres usaran una sola moneda par financiar el enfrentamiento entre los griegos.

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Crimen y castigo.- Fiódor Dostoievski

Crimen y castigo.-Ediciones CátedraCrimen y castigo.- Fiódor Dostoievski

Ediciones Cátedra.- 2ª edición Mil Letras; Madrid, 2009.- Edición de Isabel Vicente; cubierta de Diego Lara

La novela de F.Dostoievski, Crimen y castigo, se desenvuelve -grosso modo- en dos ámbitos, el de la miseria y el del desamor. La búsqueda permanente de la superación de la miseria y la de la emoción pura del amor constituye el eje transversal de la obra, con cuyo pretexto ofrece, amén de la pintura realista de colores vibrantes y fuertes claroscuros de la sociedad de la época, una crítica social implacable desde la encrucijada moral de los personajes. La mirada crítica sobre la sociedad del momento no está exenta de intuiciones y descubrimientos de verdades permanentes, realidades consustanciales al modelo social del que, básicamente, seguimos formando parte; así, ante la corrupción y el robo representado en la figura de un profesor de Moscú que falsificaba bonos, la justificación es la de que “todo el mundo se hace rico de una manera o de otra“(sic) en el sentido de “ganar dinero de inmediato y sin esfuerzo“(sic) porque “nos hemos acostumbrado a encontrarlo todo hecho, a avanzar  apoyándonos en los Crimen y castigo.- F. Dostowieskydemás, a comer el pan ya masticado. Y, en cuanto las circunstancias lo han permitido, todos se han lanzado a aprovecharse“(sic) Por si lo citado anteriormente nos parece poca cosa en relación a los problemas actuales, podemos detenernos en la visión que del poder se refleja en las siguientes palabras: Y ahora sé, Sonia, que tiene poder sobre las personas quien es más fuerte por su inteligencia y su espíritu. Para la gente, el que se atreve a mucho es el que lleva la razón.  El que más cosas menosprecia se convierte en su legislador y el más atrevido es el más escuchado. Así ha ocurrido hasta ahora, y así será siempre.¡Sólo un ciego no lo vería!(sic)

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Antonio Gamoneda

Antonio Gamoneda en la presentación de "Árido umbral" en León
Soy el que comienza a no existir
y el que solloza todavía.
Qué cansancio ser dos inutilmente.

Antonio Gamoneda
Lápidas .-(Esta luz)
Antonio Gamoneda y Julio González Alonso en LeónAntonio Gamoneda me decía: la poesía es la juventud; y sus manos grandes se abrían hacia los demás mientras él se refugiaba detrás de su mirada y una amplia sonrisa. El poeta leonés nacido en Oviedo, cosas del destino, me dejaba también con un abrazo la dedicatoria en su libro Esta luz (Poesía reunida 1947-2004) en la fraternidad del paisanaje y de la poesía. Palabras y abrazo fraternos de un paisano cuyos versos ya son rumor incesante de aguas orilladas en las márgenes del Bernesga y el Torío, aliento de aire helado en los pináculos de la catedral, memoria de trenes atravesando el barrio de El Crucero y piedra tallada en estrofas esparcidas por el suelo del Parque de la Poesía compartiendo espacio con el busto del Padre Isla, en los aledaños de lo que fue la estación de vía estrecha o de Matallana, o de Bilbao, que era hasta donde llegaban los trenes del carbón y ahora los de los pocos viajeros que transitan, con menos fatigas que antaño, esas vías.

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El tío Sindo

El tío Sindo

Tienda de ultramarinosLa cantina del pueblo era una foto de hace más de sesenta años. Los mostradores, altos, de maderas nobles del lugar; las ventanas y puertas ancladas en pesados goznes y  las columnas de hierro  de fuste estriado y con un asomo de decoración simulando un capitel a la altura de las vigas que sujetaban los techos elevados y ahumados por los vapores de mercancías tan variadas como los vinos verdes de año, por las aceitunas, los chorizos y  jamones de la casa o las latas de escabeche que permanecían abiertas para acompañar en forma de tapa los vasos de vino de los parroquianos y veraneantes.

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Gabriel García Márquez, la soledad de cien años que nos acompañará siempre

Gabriel García Márquez, la soledad de cien años
que nos acompañará siempre

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ. Foto: The Douglas Brothers / Copy righ Haper-PerennialDicen que murió Gabriel García Márquez, el autor que supo escribir Cien años de soledad y que sólo pudo acompañarnos durante 87 años en esta tierra, tan llena de cosas extraordinarias y míticas como prosaicas y diarias, el componente básico del realismo mágico manejado con magistral maestría por el autor colombiano.

Si es verdad que ha muerto Gabriel García Márquez tenemos que lamentar la muerte de una parte significativa de la creación literaria en lengua española en el mundo. Perder referentes de esta talla es siempre un dolor añadido. La magnífica pulcritud y riqueza desbordante del lenguaje del Premio Nobel (1982) han servido y servirán de guía para los cientos de millones que usamos y amamos el español como lengua en ésta y la otra orilla del Atlántico. La gratitud al hombre que fue y escribió enriqueciendo nuestra realidad y ampliando con generosidad los horizontes de la cultura, será para siempre.

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Rosi, una niña cubana en mi clase

La claseRosi, una niña cubana en mi clase

Al comenzar este curso ha venido una alumna nueva a mi clase. Es Rosi, una niña cubana de nueve años. Llegó con su madre y las preocupaciones propias de cualquier comienzo de curso, más las de sentirse recién llegadas de Cuba.

La entrevista cordial. La niña, una chica espigada, morenita y muy guapa, con cierta timidez. Tras un vistazo a su expediente y algunas pruebas iniciales comprobé que su nivel escolar es francamente bueno. Es un reflejo, pensé, del nivel escolar cubano. He dicho escolar y no educativo, por aquello de la formación en valores que los regímenes autoritarios suelen manejar y para salvar todas las sospechas sobre el régimen castrista.

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Blas de Otero, a ciento y dos años de su nacimiento

Blas de Otero, a ciento y dos años de su nacimiento

Ya para siempre los centenarios del nacimiento del poeta Blas de Otero irán hermanados con los de la muerte de Miguel de Cervantes y los cuatrocientos años que los separan. Fue aquél de 2016 el primer centenario del nacimiento del autor de “Pido la paz y la palabra” (1955) y antes “Ángel fieramente humano”(1950) y “Cántico espiritual”(1942). Aquél, también, el cuarto de la muerte del autor del Quijote. Y a uno y otro, en mi opinión, les debemos mucho más de lo que hacemos por divulgar sus obras. Somos los españoles un poco rácanos a la hora de valorar nuestras cosas y reconocer a nuestros autores. Los porqués los desconozco.

Podía pensarse que 2016 iba a ser el año de Blas de Otero. Imaginaba muchos más actos, más reconocimientos, más reediciones de su extensa obra, mesas redondas, espacios televisivos, homenajes, debates, artículos. Esperaba un calendario apretado de días con el nombre de Blas de Otero. Y ha resultado no ser así ni siquiera en su ciudad natal, Bilbao. No digo que no se haya hecho nada, digo que se hizo poco. Entre esos pocos, me pareció reseñable la puesta en escena “Historia (casi) de mi vida.- Blas de Otero” bajo la dirección de Ramón Barea, que pudimos disfrutar en el espacio de la Alhóndiga bilbaína.

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